La falta de información y diálogo, además de mantener
angustiado al adolescente, deja abierto un espacio para que este sea sorprendido
en actividad de masturbación, lo cual puede ser muy traumático
y vergonzoso para quien la practica y para quien lo descubre practicándola.
Algunas informaciones son esenciales para los adolescentes, pues muchos de ellos
no tendrán conocimiento de lo que pasará con su cuerpo en el momento
de la excitación, de lo que puede pasar en el momento del gozo, de cómo
evitar que otros sepan de su actividad (como algún residuo de semen o
de líquido vaginal).
Todo esto es desconocido para ellos, el propio acto de masturbarse es desconocido,
pero al mismo tiempo existe la curiosidad y las ganas de practicarlo. La sexualidad
es un componente instintivo de los seres humanos y de alguna forma los adolescentes
terminarán descubriéndola y , posiblemente, realizándola.
Hay personas que no consiguen sobrepasar la barrera de las dudas y del preconcepto
sobre la masturbación en toda su vida, alegando no sentir necesidad de
practicarla. Masturbarse o tener relaciones sexuales no es una actividad obligatoria
en la vida de las personas, ellas forman parte de aquello que se cree que es
el desarrollo más normal de un individuo. Se puede pasar toda la vida
sin haber practicado la masturbación, eso no es ningún problema,
pero practicarla puede traer muchos beneficios al adolescente y adulto.
Los beneficios del acto masturbatorio son muchos, entre ellos, conocer nuestras
zonas erógenas(no se debe olvidar que todo el cuerpo humano es una zona
erógena en potencia, que no todo se restringe a los órganos genitales),
aprender qué tipo de tocamientos pueden ser más o menos placenteros,
cuales son las sensaciones de la excitación y de un orgasmo, sentirse
sensual y aprender a serlo(cada uno en su forma)...
Queda claro que la masturbación excesiva puede traer perjuicios al adolescente,
pero estos son más psicológicos que físicos, cuando por
ejemplo pasa demasiado tiempo al día pensando en el momento de la masturbación,
lo que trae problemas escolares, con los amigos y familiares. También
esto puede estar relacionado con otro tipo de problemas, como puede ser algún
trastorno obsesivo- compulsivo o algún trastorno sexual.
En principio, no hay nada que impida que la masturbación se dé
y es cuestión del adolescente el querer practicarla. Es importante aclarar
los mitos del acto de masturbarse para que el adolescente se sienta más
seguro. La búsqueda de algún profesional de la salud, también
es una forma de acabar con muchas dudas, sobre todo cuando los padres no tienen
muchas ganas de afrontar estos temas con los hijos. Si el adolescente acepta,
será muy bueno para él.
La masturbación es una actividad normal en la adolescencia, prepara
al joven para su vida sexual adulta y le permite conocer su cuerpo. Es responsabilidad
de padres y educadores informar de estas cosas, además de resolver sus
dudas más frecuentes. No existe contraindicación a la masturbación,
lo que existe es falta de diálogo.
Por Anne Griza Sexóloga |