Masturbación viene del latín masturbatione y el verbo masturbar, también viene del latin masturbare, o sea, provocar el orgasmo por la fricción de la mano o instrumentos. Según Duarte y Bauer (2001), la palabra proviene del latín “masturbari” y significa “poluirse”. Quizá sea por eso que durante siglos esa práctica sexual estaba llena de tabús. Basado en fundamentos o valores sociales, religiosos, culturales y temporales, llegó a ser condenada y fue caracterizada como desvío sexual (onanismo, que entró en los diccionarios aproximadamente en 1835). Historicamente, hace tres décadas, la masturbación comenzó a ser vista como parte del proceso del conocimiento del propio cuerpo, bien como la forma primaria de conocerse y obtener el proprio placer.
Hoy en día, a pesar de aún no recibir la “aprobación” de algunas religiones y cultura, y de ser vista con menos preconceptos en los hombres que en las mujeres, podemos decir que la masturbación pasó a ser encarada como beneficiosa para la salud y la sexualidad del ser humano. Debido a que las relaciones sexuales comienzan tan temprano hoy en día, chicos y chicas pasan a comprender mejor la importancia de autodescubrirse sexualmente.
A pesar de ser muy común en la pubertad, aún hoy en día es común que surjan dudas en relación con los centenares de mitos, leyendas y tabús cristalizados, y creo necesario desmitificar algunos de ellos: la masturbación no hace aparecer granos en la cara, la masturbación no interfiere en el apetito sexual, la masturbación no causa ceguera, la masturbación no causa locura, la masturbación no deja el pene torcido, la masturbación no causa eyaculación precoz, la masturbación no causa caída del cabello, etc.
La masturbación puede ser practicada por el hombre a solas o con su compañera. Cuando los hombres están solos manipulan el pene para obtener erección (pene endurecido). Sujetando el órgano con una de las manos, ellos hacen movimientos repetitivos, hacia delante y hacia atrás (o para arriba y para abajo) en la búsqueda del propio placer. Durante la masturbación, es común que los hombres busquen inspiración en fantasias erótica, que pueden ser creadas por su propria imaginación, o a través de recuerdos de experiencias sexuales placenteras, o también por la visualización de escenas de películas (no necesariamente pornográficas), fotos, revistas, videos, internet, o hasta creando situaciones que les proporcionen placer. Cuando es realizada a dos, puede ser realizada también por el compañero (a), donde además de las manos puede ser realizada con los pies. En este momento la masturbación pasa a formar parte de la intimidad, pudiendo enrriquecer la relación sexual de la pareja.
Por lo tanto, como se puede percibir, la masturbación no es una perversión o un desvío sexual como se decía tiempos atrás, y por eso no hay motivos para recriminar o discriminar esa práctica. Es una forma de autoerotismo, una forma saludable de descubrir el propio placer y que puede ser compartida en la búsqueda de una vida sexual rica y plena.
Por Kelly Cristine Barbosa Cherulli Sexóloga |