| Para la teoría de la sexualidad del psicoanálisis, la masturbación como la conocemos no es considerada la primera experiencia sexual, antes de eso existen otras fases de masturbación en las que el objetivo no es el placer genital. Son las llamadas fases pre-genitales El bebé durante la lactancia, ya siente placer al succionar los pezones
de su madre, es la llamada fase oral. Después siente placer en retener
y liberar las heces, es lo que llamamos fase anal. Le sigue la fase fálica
en la que el bebé descubre la diferencia de los sexos. Continuando con
el crecimiento, sigue con la fase latente, donde toda carga de angustia generada
por la sexualidad es dejada en un segundo plano.
En la pubertad y la vida adulta, el placer se vuelca en los órganos
genitales y es con la llegada de la pubertad cuando el individuo entra en la
fase genital propiamente dicha, en la cual se inicia el deseo sexual tal y como
lo conocemos. Pero este deseo, en un principio, no está caracterizado
con una pareja. Esto pasa porque el adolescente no está psicológicamente
preparado para enfrentarse a una relación sexual y tampoco sabe como
funciona, como funciona su cuerpo.
Mientras, el deseo existe, entonces, ¿qué es lo que pasa?: el
joven libera su deseo masturbándose. Con eso se descubre, conoce mejor
su cuerpo, percibe cuales son las sensaciones del acto sexual, cómo controlar
los orgasmos... La masturbación entonces puede ser considerada como la
primera experiencia sexual, propiamente dicha, en el ser humano. Durante la
masturbación, cuerpo y mente responden a los estímulos como responderían
en una relación sexual con otra persona, se liberan secreciones y hormonas,
hay placer y orgasmo.
Es probable que el joven haga todo esto a escondidas, como también puede
pasar en sus primeras relaciones sexuales en pareja. A pesar de ser tan importante
para la vida sexual adulta, la masturbación todavía está
considerada como un asunto tabú. Este tipo de asunto no se aborda con
los amigos, padres o pareja por vergüenza, porque la sociedad nos ha enseñado
que es algo feo y dañino para la salud.
Esto no es verdad, la masturbación es algo saludable y enseña
preliminares del acto sexual como los tocamientos, las sensaciones que se pueden
tener con el orgasmo, cómo el cuerpo responde a las fantasías
que son creadas en ese momento y responde muy bien a las necesidades del adolescente
antes de llegar al acto sexual. Termina por convertirse en la primera experiencia
sexual, pues permite que el individuo tenga las sensaciones del acto sexual.
La masturbación no sólo es la primera experiencia sexual del
ser humano, es también la que nos muestra lo que en cada momento nos
gusta o no hacer durante la relación sexual. Es saludable, más
común en la adolescencia, pero se puede repetir durante toda la vida
de la persona.
Por Darci Janarelli Ginecólogo |