La mayoría de las personas sabe lo que es el sexo virtual y lo que es
la masturbación. Para quien no lo sepa, el sexo virtual es mantener actividad
sexual estando conectado a Internet con otra persona que puede estar relatando
textos sexuales, haciendo poses sensuales o masturbándose frente a una
webcam. La masturbación es el toque del propio cuerpo para procurarse
placer.
El sexo virtual y la masturbación son términos que normalmente
no van unidos, pero existe una relación estrecha entre estas dos actividades.
Hacer sexo virtual puede ser considerado como masturbarse delante de otra persona
que lo consiente.
En esta actividad es necesario que cuando uno se toque a sí mismo fantasee
el acto sexual con el otro, que es una forma velada de masturbación.
En el sexo virtual no existe el contacto directo entre las dos personas, el
encuentro se hace de forma que uno excite al otro con el fin de que haya un
gozo final.
Son muchas personas en el mundo las que practican el sexo virtual, algunas
encuentran relaciones estables por este tipo de actividad sexual. Pero este
no es un tipo de sexo saludable. Masturbarse es saludable, hace bien tanto a
hombres como a mujeres, pero no se puede olvidar que el sexo también
es encuentro e interacción y en el sexo virtual se pierde mucha de esta
interacción. Tener sexo virtual como única forma de obtención
de placer, no es muy bueno para la salud mental.
Lo que se crea es la obtención de placer de forma instantánea,
sin la necesidad de encuentros con otras personas. Hay casos de individuos viciados
con el sexo virtual que pasan muchas horas navegando en Internet para realizar
este tipo de actividad. Existen sites que promueven imágenes simuladas
de hombres y mujeres con la finalidad de proporcionar a quien los busca, herramientas
para hacer sexo.
Lo que se quiere con este artículo es explicar, que lejos de ser una
actividad saludable como el sexo real o la masturbación, el sexo virtual
es una actividad básicamente solitaria y muy ligada a la masturbación.
No se limita a ella, pero está compuesta por ella. Por eso es importante
prestar atención a lo que se está haciendo, para no cambiar una
sexualidad saludable por otra que no lo es tanto.
Además, existe el riesgo de divulgación impropia de imágenes
Por Anne Griza Sexóloga |